
Encuentro con el pueblo Masái
Encuentro con el pueblo Masái
Al igual que los safaris de fauna, el encuentro con los Masái es un imprescindible durante un viaje a Kenya. Descubre esta tribu mítica que ha sabido conservar su autenticidad a lo largo de los siglos.
Al igual que los safaris de fauna, el encuentro con los Masái es un imprescindible durante un viaje a Kenya. Descubre esta tribu mítica que ha sabido conservar su autenticidad a lo largo de los siglos.
¿Quiénes son los Masái y de dónde provienen?
Los Masái son una tribu de pastores y guerreros seminómadas de África Oriental. En otros tiempos, vivían en el valle del Nilo y en Sudán junto a otros pueblos de lengua nilótica. Su migración comenzó alrededor del año 3000 antes de Cristo, en dirección sur para escapar de las moscas tsetsé que devastaban su ganado. Tras años de viaje, llegaron en el siglo XV a su territorio actual, que se extiende desde el centro y suroeste de Kenya hasta el norte de Tanzania. Esta zona alberga algunos de los parques nacionales más populares del país, como el Masaí Mara, Amboseli o la reserva de Tsavo, entre otros.
¿Qué ha sido de ellos hoy en día?
Como los Masái se desplazan con frecuencia, el censo es una tarea complicada. Se estima que su población actual ronda entre los 300 000 y los 800 000 individuos. En cuanto al idioma, los Masái se comunican principalmente en suajili y en maa. Algunos miembros de la tribu que han tenido contacto con turistas hablan algunas palabras de inglés. Al no saber escribir, los Masái utilizan la danza y el canto para transmitir sus tradiciones.
El pueblo Masái sigue un sistema patriarcal. El jefe encarna el vínculo entre el dios Ngai y la tribu. También desempeña el papel de curandero gracias a su conocimiento de las plantas medicinales, asociado a la práctica de la magia y la adivinación.
Para convertirse en guerrero, cada chico Masái a los 15 o 16 años debe someterse a un ritual que lo conducirá hacia la edad adulta. La transformación comienza con la circuncisión. Junto con otros candidatos, el joven es luego enviado al Manyatta, un pueblo aislado del mundo de los adultos. A su regreso, será finalmente considerado un Morane (joven guerrero) y podrá casarse. De manera similar, las jóvenes Masái deben someterse a la escisión para ser aceptadas como mujeres y futuras madres.
El rojo es el color emblemático de la tribu. Hombres y mujeres usan adornos de cuentas que, más allá de ser simples ornamentos, encierran significados diversos según su disposición y colores. Los collares pueden servir como medio para comunicar un mensaje, como una bendición. También reflejan la situación financiera de las familias.
Observarás además que las mujeres tienen los lóbulos de las orejas muy separados y les faltan dientes en la parte delantera. Para los Masái, estas transformaciones corporales son sinónimo de belleza. Los Moranes, por su parte, tienen el cabello trenzado que recubren de tierra para obtener un tono ocre similar al de sus túnicas escarlatas.
¿Dónde ir para encontrarse con los Masái?
En Kenya, el destino más popular para conocer a los Masái es la Reserva de Masaí Mara, a 280 km al noroeste de Nairobi. A cambio de algunos euros, te recibirán en el seno de su comunidad para que descubras su ancestral forma de vida.
Los Masái habitan en chozas bajas y redondas construidas con ramas cubiertas de barro y estiércol de vaca. En el pueblo, las casas están dispuestas en círculo. En el centro, está el «emboo» destinado a albergar el ganado durante la noche.
Durante la visita, los Masái no dejarán de invitarte a participar en la vida del pueblo. Las jóvenes mujeres te mostrarán cómo ordeñar las vacas o encender un fuego. Los guerreros, por su parte, te propondrán participar en juegos de lanzas, o bien acompañarlos en los valles cercanos para descubrir la espléndida fauna y flora del Masaí Mara. Las actividades no faltan y te dejarán recuerdos imborrables.
Pasar una noche con los Masái
En el Masaí Mara, es posible pasar una noche cerca de un pueblo Masái. Los miembros de la comunidad podrán ayudarte a instalar tu tienda y cuidar tus pertenencias, a cambio de una pequeña compensación, mientras exploras el parque. A tu regreso, tendrás la oportunidad de presenciar un espectáculo de danza y cantos tradicionales. Al mismo tiempo, los ancianos compartirán contigo mitos y leyendas sobre su pueblo y la región. Abre tu mente y déjate transportar al tiempo del África salvaje.
Finalmente, no dejes el pueblo sin llevar un recuerdo. En lugar de comprar joyas ordinarias en las tiendas, pide a los artesanos que te confeccionen un collar o pulsera personalizado. También puedes hacerte con algunas pociones tradicionales para tener siempre un remedio en caso de lesión durante un safari. Los Masái son enormemente acogedores y simpáticos con los turistas, así que procura remunerarlos adecuadamente.
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